Los mercados bursátiles han alcanzado máximos históricos a pesar de las elevadas tasas de interés, impulsados por una Revolución Tecnológica que está transformando la economía mundial y los mercados de renta variable. Un análisis histórico que se remonta al siglo XIX sugiere que este cambio tecnológico actual acabará ejerciendo una influencia mayor sobre las estructuras económicas globales que la Revolución Industrial. La perspectiva traza la trayectoria del avance tecnológico en comparación con los referentes industriales históricos, situando a la era actual como un punto de inflexión más significativo para la dinámica de los mercados. Esta visión subraya el potencial transformador de la tecnología moderna para sostener el impulso del mercado incluso en un entorno de tasas de interés altas.