La iniciativa de Meta de pagar a los creadores en USDC en Colombia y Filipinas marca un paso significativo para la entrada de las stablecoins en las finanzas tradicionales. Sin embargo, el proceso revela desafíos en la integración de las stablecoins en los sistemas financieros locales. Mientras que la liquidación onchain de Meta ofrece transacciones transfronterizas casi instantáneas y de bajo costo, los creadores enfrentan complejidades al convertir USDC a monedas locales, lo que implica el uso de billeteras externas, exchanges y controles de cumplimiento. Esta complejidad contrasta con redes de tarjetas como Mastercard y Visa, que integran las stablecoins en la infraestructura financiera existente, permitiendo transacciones fiduciarias sin interrupciones. A medida que el volumen de transacciones con stablecoins aumentó a 33 billones de dólares en 2025, el enfoque se desplaza hacia escalar la capa de salida para igualar la eficiencia de la liquidación onchain. El futuro de la adopción de stablecoins depende de hacer que la infraestructura blockchain sea invisible para los usuarios, integrándose de manera fluida en los sistemas financieros tradicionales.