América Latina, a pesar de sus abundantes recursos hidroeléctricos, de gas natural, geotérmicos y solares, representa solo entre el 5% y el 6% del hashrate global de minería de Bitcoin. Según un informe de Hashrate Index, el potencial minero de la región no se ve obstaculizado por sus recursos energéticos, sino por problemas como los mecanismos de fijación de precios de la electricidad, la estabilidad regulatoria, la capacidad de transmisión y las condiciones macroeconómicas más amplias. Estos factores, en conjunto, limitan la capacidad de la región para aprovechar sus ventajas energéticas naturales en la minería de Bitcoin.