Los mercados experimentaron una volatilidad significativa el viernes en medio de especulaciones de que Kevin Warsh, un exgobernador de la Reserva Federal, podría ser nombrado como el nuevo presidente de la Fed. Los inversores están inciertos sobre el impacto potencial de Warsh, ya que su postura política parece contradictoria. Mientras que aboga por recortes más rápidos en las tasas de interés, también apoya la reducción del balance de la Fed, una medida que podría drenar la liquidez. Esta incertidumbre llevó a reacciones bruscas en el mercado, con los precios de la plata desplomándose más del 30% y el oro cayendo un 11%, marcando sus peores días desde 1980. El índice del dólar estadounidense subió un 0,9%, y los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años aumentaron a 4,24%. El S&P 500 cayó un 0,4% y el Russell 2000 bajó un 1,5%. A pesar de las preocupaciones del mercado, algunos inversores ven a Warsh como una opción pragmática, capaz de mantener la independencia de la Fed y de navegar los desafíos económicos.