Los precios del oro y la plata experimentaron una reversión dramática, desplomándose después de alcanzar máximos históricos. El oro al contado cayó bruscamente de $5,598 a menos de $5,100, mientras que la plata bajó más del 6%, de $121 a menos de $110. La volatilidad del mercado fue provocada por el aumento de las tensiones en Irán, con el presidente Trump anunciando una gran flota en camino a Irán, intensificando las preocupaciones geopolíticas. Además, bolsas como la Bolsa de Oro de Shanghái aumentaron los requisitos de margen para enfriar el mercado sobrecalentado. Paralelamente, la especulación sobre el próximo presidente de la Reserva Federal añadió incertidumbre al mercado. Se espera que el presidente Trump anuncie pronto a su nominado, siendo el exgobernador de la Fed Kevin Warsh un candidato principal. Warsh ha sido crítico con las políticas monetarias de la Fed, advirtiendo contra un exceso de flexibilización cuantitativa. Esta incertidumbre ha impactado los mercados, con Bitcoin cayendo por debajo de $85,000, un 33% menos desde su pico en octubre, y Ethereum luchando por superar los $3,300. Standard Chartered ha reducido a la mitad su objetivo de precio para Bitcoin en 2026, dejándolo en $150,000, reflejando un sentimiento institucional cauteloso.