Históricamente, julio ha sido un mes fuerte para el S&P 500, con un rendimiento promedio del 1.4% desde 1993. El índice ha generado rendimientos positivos en dos tercios de las ocasiones durante este mes. Además, en casos anteriores donde el S&P 500 había subido más del 10% a mitad de año, ha terminado consistentemente el año al alza, con una ganancia promedio del 28%.