JPMorgan Chase se erige como una fuerza fundamental en las finanzas globales, controlando la red de compensación en dólares estadounidenses esencial para los pagos transfronterizos y los asentamientos internacionales. La influencia del banco se destaca por sus estrictos estándares de cumplimiento y control de riesgos, considerados a menudo como el "estándar de oro global". A pesar de su dominio, JPMorgan es conocido por su riguroso proceso de incorporación de cuentas, reflejando su compromiso con mantener altos estándares operativos. Además, el banco es reconocido por su postura crítica hacia Bitcoin, posicionándose como un firme opositor de la criptomoneda.