Bitcoin ha caído casi un 20% en los últimos tres meses, a pesar del optimismo inicial tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. El desempeño de la criptomoneda refleja presiones macroeconómicas más amplias, incluyendo las tasas de interés y la liquidez del dólar, más que cambios regulatorios. Según eToro, Bitcoin se está negociando cada vez más como un activo de riesgo con alta liquidez, influenciado por los ciclos de liquidez global y el apetito de riesgo de los inversores. Aunque las expectativas de un entorno político más favorable para las criptomonedas inicialmente impulsaron a Bitcoin, el mercado ha sido impulsado por factores macroeconómicos. El oro y la plata han superado a Bitcoin en el último año, atrayendo flujos hacia activos refugio. El análisis sugiere que las políticas de apoyo a las criptomonedas pueden tener un impacto gradual, pero las condiciones macroeconómicas siguen siendo los principales motores del desempeño a corto plazo de Bitcoin.