Japón ha implementado oficialmente el Marco de Reporte de Criptoactivos (CARF) a partir del 1 de enero de 2026, para combatir la evasión fiscal transfronteriza relacionada con criptomonedas. Desarrollado por la OCDE, este marco obliga a los intercambios de criptomonedas japoneses, como Coincheck, a recopilar y reportar la información de residencia fiscal de los usuarios. Los usuarios existentes deben presentar sus detalles de residencia fiscal antes del 31 de diciembre de 2026, mientras que los nuevos usuarios están obligados a proporcionar esta información al crear su cuenta. El incumplimiento o la provisión de información falsa puede resultar en sanciones legales.