El embajador de Irán ante las Naciones Unidas ha confirmado que el país no cerrará el Estrecho de Ormuz, un paso marítimo crítico para los envíos globales de petróleo. El embajador enfatizó el derecho inherente de Irán a "represalias en defensa propia" si fuera necesario, pero aseguró que el estrecho permanecerá abierto. Esta declaración se produce en medio de las tensiones regionales en curso y subraya el compromiso de Irán de mantener el flujo del comercio internacional a través de este corredor vital.