JPMorgan Chase ha advertido que una interrupción en el Estrecho de Ormuz que dure de 3 a 4 semanas podría afectar significativamente los mercados petroleros globales. Tal evento podría obligar a los estados miembros del Consejo de Cooperación del Golfo a detener la producción de petróleo, lo que potencialmente elevaría los precios del crudo Brent por encima de los 100 dólares por barril. El Estrecho de Ormuz es un punto crítico para los envíos mundiales de petróleo, y cualquier interrupción prolongada podría tener graves repercusiones económicas.