El Banco Popular de China ha anunciado la transición del yuan digital hacia la era de "Dinero de Depósito Digital 2.0", con efecto a partir del 1 de enero de 2026. Este cambio permitirá que las billeteras digitales de RMB generen intereses, marcando una evolución significativa desde su estado previo como efectivo digital sin intereses. Esta modificación redefine la naturaleza legal del yuan digital, integrándolo en los balances de los bancos comerciales y aumentando su atractivo como un activo estratégico. Se espera que la introducción de pagos de intereses sobre los saldos de yuan digital tenga un impacto profundo en el ecosistema financiero de Hong Kong. Esto posiciona al yuan digital como una herramienta competitiva para la retención de capital transfronterizo, fortaleciendo el estatus de Hong Kong como un centro internacional de activos digitales. La característica de generar intereses mejora el atractivo crediticio del yuan digital para la emisión y liquidación de activos tokenizados, ofreciendo una calificación crediticia superior a la de los depósitos tokenizados de bancos individuales. Se anticipa que este desarrollo apoyará las iniciativas de Hong Kong en la tokenización de activos y fortalecerá su infraestructura financiera. Además, el yuan digital con intereses está destinado a estimular la innovación en los servicios financieros dentro de Hong Kong, brindando oportunidades para avances en fintech. Complementa al "e-HKD" de Hong Kong al servir para pagos minoristas transfronterizos y liquidaciones comerciales, reforzando así el papel de Hong Kong como un puente financiero transfronterizo clave.