Los inversores institucionales están reasignando capital desde los ETFs de Bitcoin y Ethereum, que han registrado salidas de 103,5 millones de dólares y 41,7 millones de dólares respectivamente, hacia Solana y XRP. Los ETFs de Solana registraron una entrada de 1,9 millones de dólares en cuatro días, mientras que los ETFs de XRP atrajeron 3,4 millones de dólares en tres días. Esta tendencia indica un cambio estratégico hacia activos con un potencial de crecimiento percibido más alto y narrativas más claras. Las recientes salidas de Bitcoin se atribuyen a la fatiga de distribución, ya que su dominio en el mercado cripto alcanza un punto de saturación. De manera similar, la ambigüedad en la narrativa de Ethereum ha llevado a un sentimiento cauteloso entre los inversores. En contraste, el crecimiento impulsado por el rendimiento de Solana y la claridad regulatoria de XRP están atrayendo el interés institucional, destacando una preferencia por inversiones específicas con un potencial asimétrico de alza.