Jeff Dorman, CIO de Arca, ha criticado a XRP, calificándolo como "lo opuesto a un buen diseño de token." Dorman argumenta que XRP carece de utilidad y de una conexión fuerte con Ripple, a pesar de que la empresa vende miles de millones de XRP anualmente. También criticó a Bitcoin, Ethereum y Solana, afirmando que la economía de sus tokens no refleja el verdadero valor de la tecnología blockchain, lo que conduce a un enfoque en el comercio a corto plazo en lugar de la inversión a largo plazo. Dorman cree que el crecimiento de la industria cripto está obstaculizado por el dominio de unos pocos tokens grandes que no capturan el valor de la blockchain, atrayendo a comerciantes a corto plazo en lugar de inversores a largo plazo. Sugiere que las áreas de mayor crecimiento en cripto son los pagos con stablecoins, las finanzas descentralizadas y la tokenización de activos del mundo real, donde empresas como BlackRock y Securitize están activas. A pesar de las críticas de Dorman, el diseño de XRP como una blockchain descentralizada, de código abierto y con suministro fijo, así como su utilidad en pagos y tokenización, son vistos como fortalezas por sus defensores. Las ventas de XRP de Ripple forman parte de una estrategia para reducir sus tenencias, con liberaciones mensuales que tienen un impacto mínimo en los precios del mercado.