El protocolo Injective, una blockchain de capa 1 diseñada para las finanzas descentralizadas, está bajo escrutinio mientras los analistas evalúan si su token nativo, INJ, puede alcanzar los 50 dólares para 2030. Las características únicas del protocolo, como la ausencia de tarifas de gas y la finalización de transacciones en menos de un segundo, lo han posicionado como un actor importante en el espacio DeFi. Con más de 45 mil millones de dólares en volumen de operaciones procesadas en 2024 y soporte para más de 50 aplicaciones descentralizadas, el potencial de crecimiento de Injective es notable. El historial de precios de INJ muestra un pico de 52,75 dólares en abril de 2024, seguido de una fase de consolidación. Los analistas destacan un fuerte soporte en 22 dólares, con métricas actuales que indican una oferta circulante de 83,7 millones de INJ. Las asociaciones institucionales y los desarrollos regulatorios, como la regulación de Mercados de Criptoactivos de la UE, podrían influir aún más en la trayectoria de INJ. La tokenómica deflacionaria del protocolo, que incluye un mecanismo de quema, también podría apoyar la apreciación del precio si aumenta la demanda. Sin embargo, riesgos como la volatilidad del mercado, cambios regulatorios y la competencia de otros protocolos de capa 1 podrían afectar el precio de INJ. Aunque existe el potencial de alcanzar los 50 dólares, esto depende de la ejecución exitosa del protocolo y de condiciones de mercado favorables.