Goldman Sachs ha revisado sus pronósticos de precios del petróleo para 2026, proyectando que el crudo Brent alcance los 85 dólares por barril y el West Texas Intermediate (WTI) llegue a 79 dólares por barril. Este ajuste responde a lo que el banco describe como la mayor conmoción en el suministro jamás registrada, resultado de las interrupciones en el Estrecho de Ormuz. Esta vía estratégica es un punto crítico para los envíos globales de petróleo, y las recientes perturbaciones han impactado significativamente las expectativas de suministro.