Los principales líderes financieros en el Foro Económico Mundial en Davos han emitido advertencias sobre el potencial de una crisis económica al estilo de la década de 1930, impulsada por una combinación de avances tecnológicos, proteccionismo comercial y fragmentación geopolítica. La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, y el historiador Adam Tooze destacaron paralelismos entre la era actual y los años 20, señalando los riesgos de fracaso político y la dependencia excesiva de la tecnología y las finanzas. Ken Griffin, fundador de Citadel Securities, criticó el gasto excesivo del gobierno, particularmente en Estados Unidos, como una amenaza importante para los mercados financieros. Enfatizó que, a diferencia del apalancamiento excesivo del sector privado en 1929, el riesgo central hoy radica en el gasto gubernamental sin control. Mientras tanto, el CEO de BlackRock, Larry Fink, argumentó que la inteligencia artificial no es una burbuja, sino que conducirá a un escenario de "el ganador se lleva todo", con grandes empresas dominando debido a su escala y ventajas en datos. Lagarde también advirtió que el aumento de aranceles y las divisiones geopolíticas podrían obstaculizar la expansión de la inteligencia artificial al restringir los flujos de datos y el acceso a la energía, esenciales para el desarrollo de la IA. Subrayó la importancia de la independencia del banco central para mantener la estabilidad económica en medio de estos desafíos.