BlackRock ha publicado su informe de perspectivas globales para 2026, destacando el impacto transformador de la inteligencia artificial, las transiciones hacia bajas emisiones de carbono y el futuro de las finanzas. El informe resalta la rápida adopción de las stablecoins, lo que representa un riesgo para el uso de las monedas nacionales en los mercados emergentes, ya que las stablecoins desafían cada vez más el control gubernamental sobre las monedas nacionales. Las stablecoins están evolucionando de productos de nicho a puentes críticos entre las finanzas tradicionales y la liquidez digital. Además, BlackRock sugiere que, en el contexto de altos niveles de deuda y fragmentación geopolítica, podría haber una mayor demanda de reservas alternativas de valor, como Bitcoin. Sin embargo, este aspecto se refleja de manera más sutil dentro de narrativas macroeconómicas más amplias.