La deuda global se disparó a un nivel sin precedentes de 348 billones de dólares a finales de 2025, según el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF). El informe destaca un aumento de 29 billones de dólares en la deuda global durante el último año, marcando el crecimiento anual más rápido desde el inicio de la pandemia. Este aumento se atribuye en gran medida a los persistentes déficits fiscales en las principales economías, con la deuda gubernamental contribuyendo con más de 1 billón de dólares al incremento del año pasado. El "Monitor de Deuda Global" del IIF indica que, aunque la deuda global como porcentaje del PIB disminuyó ligeramente al 308% en 2025, esto se debió principalmente a las economías avanzadas. En contraste, la deuda de los mercados emergentes como porcentaje del PIB alcanzó un nivel histórico de más del 235%, subrayando las crecientes presiones financieras en estas regiones.