El dólar australiano, la corona noruega y el dólar neozelandés se han convertido en las monedas de mejor desempeño dentro del grupo G10, aumentando aproximadamente un 6%, 5% y 4% en lo que va del año, respectivamente. Este aumento se debe a que los operadores ajustan sus expectativas sobre las tasas de interés globales, anticipando que las principales economías podrían pasar de recortes de tasas a combatir la inflación. El Banco de la Reserva de Australia ha iniciado un nuevo ciclo de endurecimiento, con su tasa de inflación media recortada subiendo al 3,4%, lo que sugiere otro aumento de tasas en mayo. De manera similar, se espera que Noruega aumente las tasas en respuesta a una mayor inflación, mientras que el dólar neozelandés se beneficia de los aumentos de tasas anticipados. El fortalecimiento de estas monedas de materias primas se ve además respaldado por el aumento de los precios del petróleo y el cobre. Los analistas destacan que las tasas de interés australianas han superado a las estadounidenses por primera vez desde 2017, atrayendo fondos hacia economías con posiciones fiscales sólidas y exposición a materias primas. A pesar de las expectativas de dos a tres recortes de tasas por parte de la Fed este año, algunas instituciones predicen que la Fed podría mantener las tasas actuales, alimentando discusiones sobre una posible "nueva era agresiva."