El panorama regulatorio global de las criptomonedas está al borde de una transformación significativa, con jurisdicciones financieras importantes como Estados Unidos, Reino Unido y Hong Kong desarrollando activamente marcos integrales. Este cambio busca pasar de una ambigüedad regulatoria a una supervisión estructurada, mejorando la estabilidad del mercado y la confianza de los inversores. Para 2026, se espera que estos esfuerzos integren los activos digitales en las finanzas tradicionales mientras mitigan los riesgos sistémicos. En Estados Unidos, la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) ha propuesto un marco que permite a los bancos emitir stablecoins, mientras que la Reserva Federal ha levantado las restricciones para que los bancos ofrezcan servicios relacionados con criptomonedas. El Reino Unido está finalizando regulaciones para hacer cumplir estrictos protocolos AML y KYC, posicionando a Londres como un centro seguro para activos digitales. Mientras tanto, Hong Kong está avanzando en legislación para regular las stablecoins, con el objetivo de convertirse en un líder regional en finanzas digitales. Estas acciones coordinadas probablemente influirán en los estándares globales, reduciendo la fragmentación en el cumplimiento y fomentando la adopción institucional.