Un gasoducto de gas natural en Quetta, Pakistán, ha sido saboteado, lo que ha provocado interrupciones significativas en el suministro de gas en varias áreas de Baluchistán. Este incidente ha aumentado las preocupaciones sobre la seguridad de la infraestructura energética en la región. Las autoridades locales están evaluando los daños y trabajando para restaurar el suministro de gas. Se espera que la interrupción agrave la ya frágil red de distribución de energía en la zona.