El conflicto en curso que involucra a Irán, Israel y Estados Unidos se ha intensificado, ya que Donald Trump advirtió que Estados Unidos podría atacar la infraestructura energética y de agua de Irán si no se llega a un acuerdo para reabrir el Estrecho de Ormuz. Teherán ha rechazado las propuestas de Estados Unidos calificándolas de "poco realistas", lo que ha aumentado aún más las tensiones. En medio de la agitación geopolítica, los precios del petróleo han subido a aproximadamente 115 dólares por barril, reflejando las preocupaciones del mercado sobre posibles interrupciones en la región. En respuesta a la situación creciente, Estados Unidos ha incrementado su presencia militar desplegando tropas adicionales en la zona.