La ex primera ministra del Reino Unido, Liz Truss, ha criticado la prolongada estancación de la economía británica, atribuyéndola a una moneda poco confiable y a la depreciación de la libra debido a la inflación y a la impresión excesiva de dinero. En una entrevista reciente, Truss expresó un renovado interés en Bitcoin, viéndolo como una herramienta para combatir la devaluación de la moneda. Destacó su defensa previa de Bitcoin durante su mandato como Secretaria Principal del Tesoro entre 2017 y 2019, con el objetivo de lograr un cambio transformador. Truss también criticó la renuencia del gobierno a discutir la política monetaria, describiéndola como un tema "tabú". Argumentó que el sistema actual favorece el control centralizado y limita la independencia financiera, subrayando la necesidad de un diálogo abierto y de soluciones alternativas como Bitcoin.