La ex primera ministra del Reino Unido, Liz Truss, ha criticado la trayectoria económica del país, citando la estancación y la devaluación de la moneda como problemas clave. Truss, quien fue primera ministra durante 45 días en 2022, expresó su apoyo a Bitcoin, viéndolo como una salvaguarda contra la devaluación de la moneda. Destacó la falta de una moneda sólida y la erosión del valor de la libra esterlina debido a la inflación y la impresión excesiva de dinero como preocupaciones principales. Truss, quien anteriormente se desempeñó como Secretaria Jefa del Tesoro, enfatizó la necesidad de un debate serio sobre la política monetaria, que según ella se ha convertido en un tema tabú en los círculos gubernamentales. Advirtió contra el aumento del control centralizado y abogó por la independencia financiera, posicionando a Bitcoin como una medida contraria. Truss ahora se centra en construir un movimiento político para abordar estos desafíos económicos, enfatizando la necesidad de un cambio para evitar un declive a largo plazo.