Forbes ha cambiado su postura sobre Ripple y XRP, pasando de calificarlos como una "blockchain zombi" en junio de 2024 a elogiar su progreso a principios de 2025. Este cambio se atribuye a la creciente adopción institucional de Ripple, destacada por la interacción del CEO Brad Garlinghouse con la Casa Blanca y la decisión del gobierno de Estados Unidos de incluir XRP en sus reservas. The Modern Investor, un analista de mercado, señala las adquisiciones estratégicas de Ripple y la mayor actividad en la cadena como factores clave en su crecimiento. Estos desarrollos sugieren que el potencial a largo plazo de Ripple fue subestimado previamente por los principales medios de comunicación.