El enfoque de Ethereum se compara con Linux, enfatizando una postura basada en principios sobre la descentralización en lugar de competir con gigantes corporativos. La plataforma reconoce los compromisos que implica mantener sus valores fundamentales, incluso si eso significa un progreso más lento. Esta filosofía contrasta con la mentalidad de "moverse rápido y romper cosas", destacando el compromiso de Ethereum con la estabilidad y la fiabilidad por encima de la innovación rápida.