Piero Cipollone, miembro del Consejo Ejecutivo del Banco Central Europeo, ha enfatizado la importancia de un euro digital para mantener la autonomía estratégica de Europa. En una intervención el 30 de enero, Cipollone destacó la necesidad de reducir la dependencia de sistemas de pago no europeos como Visa, Mastercard y PayPal. Señaló que la dependencia actual de Europa en estos sistemas podría aumentar sin intervención. El euro digital está previsto que entre en una fase piloto en 2027, con emisión planificada para 2029. Cipollone aclaró que la iniciativa del euro digital no es una reacción a ningún país o empresa en particular, sino que forma parte del deber del BCE de garantizar un sistema de pagos estable y mitigar los riesgos derivados de la excesiva dependencia de infraestructuras externas. También expresó preocupaciones sobre las stablecoins, sugiriendo que podrían amenazar la estabilidad financiera, y abogó por una alternativa fiable denominada en euros. El marco legal para el euro digital está pendiente de aprobación por parte del Parlamento Europeo, donde algunos miembros prefieren una solución del sector privado.