Se espera que la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, renuncie antes de las próximas elecciones presidenciales francesas, lo que podría influir en la dirección de la política criptográfica de Europa. Durante su mandato, Lagarde impulsó el marco de Mercados de Criptoactivos (MiCA) e inició el proyecto del euro digital, con el objetivo de integrar el dinero digital en el sistema financiero de la UE. Sin embargo, aún existen vacíos, especialmente en la regulación de las finanzas descentralizadas (DeFi), y la forma final del euro digital todavía está en discusión. La postura cautelosa de Lagarde sobre las criptomonedas, destacada por su comentario en 2022 de que las criptomonedas "no valen nada", ha moldeado el enfoque regulatorio del BCE, enfatizando la protección del consumidor y la estabilidad financiera. A medida que se consideran posibles sucesores como Pablo Hernández de Cos y Klaas Knot, el enfoque sigue siendo mantener una postura regulatoria prudente. El progreso de la UE con MiCA y el euro digital refleja un compromiso con un entorno seguro y regulado para los activos digitales, equilibrando la innovación con la gestión del riesgo sistémico.