El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo sus tasas de interés la semana pasada, señalando un enfoque estable en medio de incertidumbres económicas. En Estados Unidos, el informe de empleo ADP de enero estuvo por debajo de las expectativas, lo que genera preocupaciones sobre el ritmo de recuperación del mercado laboral. Esta semana, los participantes del mercado están observando de cerca los próximos datos de nóminas no agrícolas de EE.UU. y el informe del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero. Se espera que estos indicadores proporcionen más información sobre la salud económica y las tendencias inflacionarias en EE.UU., lo que podría influir en las futuras decisiones de política monetaria.