Philip Lane, economista jefe del Banco Central Europeo, ha destacado los riesgos potenciales para el estatus internacional del dólar estadounidense debido a las presiones políticas sobre la Reserva Federal. Lane advierte que estas presiones podrían conducir a un aumento de las primas por plazo y a una reevaluación del papel del dólar, lo que podría impactar los mercados globales. Esta situación podría posicionar a Bitcoin como un activo refugio, especialmente si las preocupaciones sobre la gobernanza llevan a un debilitamiento del dólar. El análisis de Lane sugiere que el aumento de los rendimientos en EE.UU. podría restringir la liquidez global, afectando a activos de riesgo como Bitcoin. Sin embargo, si los riesgos de gobernanza provocan una depreciación del dólar, Bitcoin podría actuar como una "válvula de escape" o un activo monetario alternativo. La correlación de la criptomoneda con factores macroeconómicos y su papel en el ecosistema financiero podrían amplificar su respuesta a tales cambios. Dado que la infraestructura de las stablecoins está estrechamente vinculada a la dinámica del Tesoro estadounidense, los choques en las primas por plazo podrían influir directamente en los mercados cripto, afectando la liquidez y las condiciones de transacción.