Una discusión reciente ha destacado la distinción entre la "web soberana" y la "web corposlop", enfatizando la necesidad de la soberanía digital. Los maximalistas de Bitcoin han defendido durante mucho tiempo mantener la independencia de Bitcoin frente a la influencia corporativa, resistiendo las ICOs y otros tokens para preservar su naturaleza "soberana". Sin embargo, su enfoque a veces ha implicado medidas restrictivas que limitan el empoderamiento del usuario. El término "corposlop" describe prácticas corporativas que priorizan el beneficio sobre el empoderamiento del usuario, incluyendo la explotación de datos y comportamientos monopolísticos. La conversación hace un llamado al desarrollo de herramientas que mejoren la privacidad y el control del usuario, como aplicaciones que preservan la privacidad y organizaciones autónomas descentralizadas (DAO) que resisten la homogeneización corporativa. El enfoque está en construir un entorno digital que priorice los objetivos a largo plazo del usuario y la independencia de la influencia corporativa.