Los inversores en criptomonedas están adoptando una postura defensiva, ya que las expectativas de recortes de tasas este año han caído a cero, influenciadas por la guerra en curso y los crecientes riesgos de inflación. Históricamente, las criptomonedas han prosperado en entornos de bajas tasas, pero con una inflación proyectada en EE.UU. por encima del 5% durante el próximo año, las perspectivas de nuevas entradas de capital se están debilitando. Los rendimientos del Tesoro de EE.UU. han alcanzado el 4,37%, el nivel más alto desde julio de 2025, lo que genera preocupaciones sobre una posible crisis financiera. A pesar de estas presiones macroeconómicas, la capitalización total del mercado cripto se mantiene estable en alrededor de 2,4 billones de dólares, sin salidas significativas. Sin embargo, la capitalización del mercado de stablecoins ha aumentado un 2,22% este mes, alcanzando un nuevo máximo de 316 mil millones de dólares, lo que indica que la liquidez se está acumulando en la periferia. Los flujos netos de USDT han experimentado una salida significativa de más de 500 millones de dólares, lo que sugiere que los inversores están moviendo capital hacia posiciones más seguras. Esta postura cautelosa refleja un enfoque en la preservación del capital en un entorno macroeconómico bajista, con las stablecoins convirtiéndose en una zona de estacionamiento preferida para el capital hasta que regrese el apetito por el riesgo.