Kaiynne ha expresado su preocupación por las recientes acciones del gobierno respecto al control de exportación de Fable, describiéndolas como un error significativo. Él cree que la capacidad del gobierno para cerrar modelos sin resistencia pública establece un precedente preocupante. Este desarrollo resalta el potencial de un mayor control gubernamental sobre los modelos tecnológicos, planteando interrogantes sobre las futuras implicaciones para la innovación y la respuesta pública.