Chris Shaughnessy se opone a que los laboratorios de IA dicten las consultas permitidas, abogando en cambio por la IA de código abierto como una solución más segura. Trazando paralelismos con Linux, Shaughnessy sugiere que los modelos de código abierto ofrecen un marco más sólido para la seguridad que las restricciones estrictas. Esta perspectiva destaca el debate en curso sobre la gobernanza de la IA y el equilibrio entre la innovación y la regulación.