Las víctimas del fraude de inversión a gran escala chino, conocido como el caso Blue Sky Greer, están impugnando legalmente el plan del gobierno del Reino Unido de confiscar y disponer de aproximadamente 4 mil millones de dólares en Bitcoin. Los abogados que representan a las víctimas han escrito al Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido, argumentando que los activos deberían ser devueltos a las legítimas víctimas chinas en lugar de ser absorbidos por el tesoro británico. Miles de víctimas han firmado una petición apoyando esta reclamación. Expertos legales destacan la ausencia de un acuerdo formal de reparto de activos entre China y el Reino Unido, lo que complica los procesos judiciales transfronterizos de recuperación y verificación de identidad. Esta situación prepara el escenario para una prolongada batalla legal internacional sobre la propiedad de las sustanciales tenencias de Bitcoin.