En una operación conjunta histórica, las fuerzas policiales de China, Estados Unidos y los Emiratos Árabes Unidos desmantelaron nueve redes de fraude telefónico en Dubái, arrestando a 276 sospechosos. La operación se centró en grupos criminales que explotaban las redes sociales para establecer relaciones románticas con las víctimas, para luego atraerlas a invertir en esquemas fraudulentos de criptomonedas con altos rendimientos.