Bitcoin ha mantenido estabilidad alrededor de los $70,000 a pesar de las tensiones geopolíticas y una postura agresiva por parte de los principales bancos centrales, incluido la Reserva Federal. Después de recuperarse desde los $76,000, Bitcoin ha entrado en una fase de consolidación, con volúmenes de negociación moderados en los mercados spot y de futuros, pero con una mayor actividad en el mercado de opciones, reflejando un sentimiento de aversión al riesgo. Las tendencias institucionales muestran una divergencia, con MicroStrategy reduciendo sus compras de Bitcoin mientras que otras instituciones continúan adquiriendo Ethereum. Los ETFs spot de Bitcoin están experimentando entradas netas modestas. Los datos en cadena indican que la rentabilidad de los poseedores a largo plazo ha retrocedido a niveles que sugieren un fondo de mercado, mientras que los poseedores a corto plazo han tomado ganancias cerca de los $76,000. Los desarrollos regulatorios también están en foco, ya que la resistencia al Clarity Act sobre la regulación de criptomonedas ha disminuido en el Senado, con una probabilidad de aprobación del 80% al 90%. Se espera que esto alivie las restricciones bancarias y potencialmente aumente los flujos de capital tradicional hacia el mercado cripto.