Bitcoin ha tenido un rendimiento inferior al del oro a medida que aumentan las tensiones geopolíticas, desafiando su estatus como "oro digital". Mientras que los precios del oro subieron un 8,6% hasta cerca de los 5.000 dólares, Bitcoin cayó un 6,6% en medio de la volatilidad del mercado impulsada por las amenazas arancelarias de Trump y las tensiones en el Ártico. Una investigación de NYDIG destaca el papel de Bitcoin como una "máquina de efectivo" durante las crisis, ya que los inversores lo liquidan para obtener efectivo rápido, lo que socava su atractivo como refugio seguro. Greg Cipolaro de NYDIG señala que la alta liquidez de Bitcoin y su comercio las 24 horas del día, los 7 días de la semana, lo convierten en el primer activo que se vende en pánico, en contraste con el papel del oro como cobertura estable. Los bancos centrales continúan acumulando oro, mientras que los poseedores de Bitcoin a largo plazo están vendiendo, lo que añade presión a los precios. El mercado actual ve el oro como una cobertura contra riesgos a corto plazo, mientras que Bitcoin se considera una cobertura a largo plazo contra problemas sistémicos.