Los poseedores de Bitcoin han demostrado una resistencia notable, con solo un 10 % saliendo de sus posiciones a pesar de una caída del 50 %. En contraste, el oro experimentó un período de caída más prolongado, durante el cual un tercio de sus poseedores salió. La firmeza de los inversores en Bitcoin sugiere una fuerte confianza en el potencial a largo plazo de la criptomoneda, incluso cuando las condiciones del mercado ponen a prueba su paciencia.