Bitcoin cayó un 2,2% tras la decisión de la Reserva Federal de mantener las tasas de interés estables, marcando un tono agresivo en la primera reunión de Kevin Warsh como presidente. La caída reflejó descensos similares en el oro y la plata, que bajaron un 2,2% y un 4% respectivamente. A pesar de la caída del mercado, un récord del 79% del suministro de Bitcoin está ahora en manos de poseedores a largo plazo, lo que sugiere una posible resistencia entre los inversores.