Un hombre de Pekín, Su Jingliang, ha sido sentenciado a 46 meses de prisión por su participación en una estafa transnacional de criptomonedas conocida como "pig butchering" que defraudó 36,9 millones de dólares. A Su también se le ordenó pagar 26,87 millones de dólares en restitución. La estafa consistía en ganarse la confianza de las víctimas a través de redes sociales y aplicaciones de citas, llevándolas a invertir en plataformas falsas de criptomonedas. La operación blanqueó fondos de 174 víctimas estadounidenses mediante 74 cuentas de empresas ficticias, convirtiéndolos en Tether (USDT). Su, actuando como "contador", coordinó con el banco Deltec a través de Telegram para convertir y transferir estos fondos a una billetera virtual, que luego fueron canalizados hacia operaciones fraudulentas en el sudeste asiático.