La oposición de la industria bancaria a la Ley de Claridad (Clarity Act) ha provocado el fracaso del proyecto de ley, preservando el entorno regulatorio actual para los programas de recompensas en criptomonedas. Los lobistas del sector presionaron en contra de la legislación hasta la votación del martes debido a objeciones sobre disposiciones relacionadas con las recompensas. Cody Carbone señaló que la estrategia del lobby bancario aseguró el statu quo al derrotar el proyecto de ley, permitiendo de hecho que los marcos existentes de recompensas en criptomonedas sigan operando sin nuevas restricciones legislativas. La votación fallida mantiene las condiciones actuales, en las que los programas de recompensas no enfrentan cambios regulatorios adicionales derivados de esta legislación.