Las negociaciones sobre la Ley CLARITY (Clarity Act) se han roto después de que republicanos y demócratas no lograran llegar a un acuerdo sobre la legislación regulatoria de criptomonedas. Cody Carbone declaró que los negociadores republicanos hicieron repetidas concesiones perjudiciales para la industria de las criptomonedas, pero finalmente abandonaron las conversaciones cuando los demócratas se negaron a seguir haciendo concesiones y exigieron la aceptación total de sus condiciones como requisito para aprobar el proyecto de ley. El colapso representa un revés importante para los esfuerzos por establecer una regulación integral de la estructura del mercado de criptoactivos en el Congreso. El estancamiento pone de relieve la creciente división partidista en torno a la política de activos digitales, con ambas partes incapaces de superar las diferencias a pesar de los extensos intentos de negociación.