Arthur Hayes, en un análisis reciente, destacó el impacto potencial de un escenario deflacionario impulsado por la inteligencia artificial en la macroeconomía global y las criptomonedas. Hayes sugiere que si ocurriera un evento deflacionario de este tipo, los bancos centrales podrían recurrir a la impresión de dinero para estabilizar el sistema bancario, con economistas justificando estas acciones. También señala que si Trump llegara a implementar políticas agresivas que requirieran presupuestos sustanciales, la Reserva Federal probablemente reduciría las tasas de interés y proporcionaría liquidez. Hayes explica además que la significativa caída de Bitcoin desde el tercer trimestre del año pasado podría atribuirse a su anticipación de la deflación en lugar de la inflación. Postula que Bitcoin solo podría experimentar una recuperación sustancial una vez que las presiones deflacionarias disminuyan. Adicionalmente, Hayes señala que los bancos están interesados en Bitcoin debido a su amplio comercio minorista, advirtiendo que si Bitcoin pierde su atractivo minorista, podría volverse inútil.