El yen japonés se disparó frente al dólar estadounidense hasta alcanzar su nivel más alto en dos meses, subiendo aproximadamente un 1,1 % para superar el nivel de 154 yenes. Este movimiento ha generado especulaciones sobre una posible intervención de las autoridades japonesas para apoyar al yen, recordando las intervenciones de 2024 cuando Japón compró casi 100 mil millones de dólares en yenes. A pesar del aumento del yen, no se ha materializado el esperado desmantelamiento de las operaciones de carry trade con yenes. La diferencia de tasas de interés entre Estados Unidos y Japón sigue siendo significativa, con la tasa de fondos federales de EE. UU. en 3,64 % y la tasa de política de Japón en 0,75 %, lo que proporciona un colchón contra las fluctuaciones del tipo de cambio. Las posiciones especulativas en yenes siguen siendo netamente cortas, lo que indica que no ha habido una retirada a gran escala de capital de arbitraje. El Instituto Maitong MSX señala que, aunque el atractivo de la diferencia de tasas de interés ha disminuido, los cambios estructurales en el comercio de arbitraje, como el uso de swaps de divisas, han hecho que estas operaciones sean menos visibles. El mercado se mantiene estable, sin señales de una liquidación forzada, ya que no se han cumplido completamente las condiciones para un desmantelamiento significativo de las operaciones de carry trade.