Bitcoin y el oro subieron a medida que el yen se fortaleció bruscamente frente al dólar, lo que ayudó a empujar a la baja al dólar estadounidense en los mercados globales. BTC cotizaba a 78.535,67 dólares, y este movimiento puso en duda la visión tradicional de que la fortaleza del yen señala una aversión generalizada al riesgo. El principal factor impulsor fue el impacto del yen sobre el índice del dólar, ya que un dólar más débil tiende a respaldar los activos denominados en dólares, como Bitcoin, y a aliviar las condiciones financieras en general. Los mercados también están atentos al riesgo de una reversión si el yen sube demasiado rápido de forma desordenada. Durante la última década, los operadores han pedido prestados ampliamente yenes de bajo costo para financiar posiciones en acciones, bonos y criptomonedas. Un fuerte repunte del yen podría obligar a un desmantelamiento a gran escala de esas operaciones de carry trade, empujando a los inversores a recortar posiciones de riesgo y aumentando la presión sobre los activos de riesgo globales.