XRP ha alcanzado su tercer nivel más alto de miedo, incertidumbre y duda (FUD) en los últimos dos años, según datos de Santiment. Históricamente, un sentimiento bajista tan elevado suele ser seguido por un repunte de alivio en el precio de la criptomoneda. Los comerciantes e inversores están monitoreando de cerca la situación para ver si este patrón se repetirá.