La comunidad de XRP está experimentando una división sobre el impacto potencial de la Ley CLARITY, que busca solidificar la clasificación de XRP como una mercancía en la ley federal. Aunque la ley ha recibido un apoyo institucional significativo, incluyendo el respaldo del CEO de Coinbase, Brian Armstrong, y está siendo impulsada por la Casa Blanca, la comunidad sigue dividida. Algunos creen que la ley impulsará la adopción institucional, mientras que otros son escépticos, citando reacciones pasadas del mercado ante desarrollos regulatorios similares. La Ley CLARITY aún enfrenta varios obstáculos legislativos, incluyendo una revisión en el Comité Bancario del Senado y la aprobación en el pleno del Senado con 60 votos, antes de que pueda ser firmada como ley. Polymarket estima actualmente un 50% de probabilidad de aprobación para 2026, una caída desde el 82% en febrero. A pesar del optimismo, muchos poseedores de XRP permanecen cautelosos, estableciendo paralelismos con el escenario del ETF de Bitcoin, donde las expectativas del mercado no se cumplieron tras la aprobación. A medida que avanza el proceso legislativo, la comunidad de XRP continúa debatiendo los posibles efectos de la ley, con algunos poseedores a largo plazo expresando cansancio por los retrasos repetidos y las expectativas no cumplidas. El futuro de la ley sigue siendo incierto, y su aprobación podría remodelar la dinámica del mercado de XRP.