Se proyecta que la Copa Mundial de la FIFA 2026 genere 593 mil millones de dólares en apuestas, con un asombroso 69 % de esta cantidad, aproximadamente 409 mil millones de dólares, fluyendo a través de canales no regulados, según Ismail Vali, presidente de Gaming Compliance International. Esto destaca un desafío significativo para los reguladores, ya que el juego ilegal continúa dominando el mercado. Vali señala que la Copa Mundial, junto con eventos como el Super Bowl, altera significativamente los paisajes de las apuestas, con el juego no regulado representando ahora 5.9 billones de dólares anuales en todo el mundo. Estados Unidos, Canadá y México, que son los anfitriones del torneo, enfrentan desafíos únicos con marcos legales variados, lo que agrava el cambio hacia las apuestas ilícitas. El aumento de la transmisión ilegal y los mercados de predicción complican aún más el panorama, con plataformas no reguladas que explotan estas vías para atraer apostadores. Vali advierte que la fiebre de apuestas de la Copa Mundial beneficiará principalmente al crimen y a los sectores de juego no regulados, eclipsando a los mercados regulados.